En Franquet Barrau hemos transformado esta terraza de un edificio modernista en una nueva estancia de la casa, un espacio exterior diseñado con criterios de interiorismo, donde cada detalle potencia confort, funcionalidad y estética. Lo que antes era una superficie fría y desaprovechada se ha convertido en un refugio lleno de vida, donde la luz natural, la vegetación y los materiales cálidos invitan a disfrutar y relajarse durante todo el año.
El proyecto integra soluciones técnicas y de diseño pensadas para vivir la terraza como un espacio interior más: el pavimento de madera tecnológica sintética aporta calidez y resistencia, mientras que la pérgola bioclimática a medida permite controlar la luz, la temperatura y la ventilación, adaptándose a cada momento del día y a todas las estaciones. La vegetación se ha incorporado mediante jardineras con sistema de riego automático, creando una conexión natural y armoniosa con el entorno urbano.
El mobiliario, de alta gama y diseño interior, completa el ambiente, invitando a pasar tiempo en la terraza sin sacrificar comodidad ni estilo. La iluminación, pensada para cada situación, acompaña tanto la luz diurna como la nocturna, generando atmósferas cálidas y acogedoras.



Cada elemento se ha seleccionado para difuminar los límites entre interior y exterior, logrando un espacio fluido, armónico y lleno de carácter. La terraza se convierte así en un lugar donde el tiempo se detiene, un rincón para desconectar, disfrutar y conectar con la naturaleza sin salir de casa.
Este proyecto refleja la filosofía de Franquet Barrau: crear espacios que transformen la vida de las personas, combinando materiales nobles, diseño cuidado, luz y confort, y convirtiendo cada rincón en un lugar con identidad propia. Ahora sí, una terraza donde realmente apetece vivir. Si quieres descubrir el increíble antes y después de esta terraza y ver los renders del proyecto, haz clic aquí.




